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domingo, noviembre 23, 2003 Merendero de la Diputación Cada sábado sacan por instinto sus terrazas los bosques de ribera. A comer tedio vertido en fiambreras vamos familias y grupos variopintos. A nuestro lado, el río no es distinto al que atraviesa la ciudad, ni tiene menos mierda el aire, pero conviene no decirlo muy alto. En un recinto vigilado juegan los críos. Nada puede evitar que por un instante ceda al ensueño de huir de esta comparsa. Cae la tarde y filtra la alameda un orín que no calienta. La farsa de llamarse luz la luz que se queda. posted by Krapp e-mail | ... |