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jueves, septiembre 04, 2014 Nada más falaz que el término comunidad aplicado a un edificio de viviendas. Ni características ni intereses comunes, salvo el de conquistar la proyección aérea de un suelo y fatigarnos mútuamente con ruidosas reformas de la celda en (x,y), encadenados a una z. Tenemos canasta para dejar publicidad fuera del cercado, felpudos republicanos y separatistas, sin un tamaño máximo regulado, invadiendo zonas de paso, pero si un día vienen (no creo, pero bueno) los de otra comunidad a nuestras coordenadas, ni danza de guerra ni rito equivalente para tocarles la solfa. O quizás también tenga esa función el tam-tam constante, redundante y melancólico de las obras en el 4º. posted by Krapp miércoles, septiembre 03, 2014 Hace un rato llegué de Fort Lamy. No a caballo (como Gide), ni en land-rover (como Moravia), sino de un inoportuno timbrazo. El río que tengo enfrente no es el Chari. Pese al remanso, no parece reflexivo, y su orilla más silvestre es alcanzada por los bañistas con despreocupadas brazadas desde la playa urbana. El alma, que acaba de despertar sudorosa de la siesta, prefiere esta belleza sin misterio.
posted by Krapp
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